APASEO EL GRANDE, GTO.
En Apaseo el Grande, hay un bocadillo que ha marcado la gastronomía local y que, envuelto en papel de estraza, se ha convertido en un símbolo de la tradición culinaria del lugar: las "vaquitas". Este delicioso platillo, que se asemeja a una empanada, cuenta con una historia que se remonta a más de 40 años en el mercado, y su origen es motivo de debate entre los apaseenses.
Un Origen Disputado
La creación de las “vaquitas” es un tema que genera opiniones divididas en la localidad. Algunos afirman que la familia Lara fue la creadora de este bocadillo, mientras que otros sostienen que la receta es de dominio público y no se puede atribuir a un solo autor. Lo que sí es cierto es que las “vaquitas” han encontrado un lugar especial en el corazón y el paladar de los habitantes y visitantes de Apaseo.
Un Manjar que Se Vende en las Calles
Las “vaquitas” se venden en triciclos con canastos, justo afuera de la Parroquia de San Juan Bautista, a partir de aproximadamente las 6:30 a.m. y hasta que se acaban, lo que suele ocurrir hacia las 12 p.m. o un poco antes. Este bocadillo también se puede encontrar en puntos estratégicos del centro, lo que hace que sea fácil encontrarlas en cada esquina. El proceso de elaboración comienza desde la madrugada, alrededor de la una de la mañana, para que estén calientitas y listas para la clientela al amanecer, ya que deben de estar a la temperatura perfecta.
La Producción de la Familia Lara
Dentro del pueblo, se considera que la receta pionera y original es la de la familia Lara, quienes elaboran aproximadamente 1500 “vaquitas” diarias. Si hay pedidos para llevar, la producción aumenta considerablemente, especialmente cuando los clientes que vienen de Estados Unidos se llevan hasta 3000 piezas en un solo viaje.
Sabores Tradicionales
La receta típica de las “vaquitas” es la de chicharrón duro con papas, jitomate y chile, una combinación que deleita a quienes la prueban. Sin embargo, la oferta ha crecido y ahora también puedes encontrar opciones de picadillo y jamón con piña. Aun así, la recomendación es no dejar de probar la original, ya que es la que ha mantenido viva la tradición y el sabor auténtico del pueblo.
Un Imperdible en Apaseo
Si estás en Apaseo el Grande, no puedes dejar de disfrutar de unas “vaquitas”. Este bocadillo no solo es una delicia para el paladar, sino que también es parte de la cultura y la historia de la localidad. Asegúrate de detenerte a probar una (o varias) de estas deliciosas empanadas y sumérgete en la tradición gastronómica que ha perdurado a lo largo de los años. ¡Te prometo que cada bocado será un viaje a los sabores de Apaseo!




