Destinos, Pueblos Mágicos

Dolores Hidalgo

El lugar dónde México comenzó

Un verdadero pueblo independiente que te invita a redescubrir los orígenes de la patria enmarcados por una arquitectura típica del bajío y la calidez absoluta de sus habitantes.

Hecho de canciones y sabores, es un entrañable lugar que es indispensable visitar para entender nuestra historia.

Brindemos por Dolores

Visita la primera vinícola de Guanajuato

Tuvieron que pasar 200 años, pero la vid y la cultura vitivinícola volvieron a echar raíz en Guanajuato.

En los terrenos aledaños a Dolores, por órdenes de la Real Audiencia el cultivo de viñedos fue prohibido y los plantíos de vid destruidos en tiempos de Miguel Hidalgo. Una prohibición destinada a beneficiar la producción y el consumo de vinos españoles.

El regreso se dio a partir de 1995, cuando se plantaron las primeras vides en el estado en más de dos siglos gracias a Don Juan Manchón y Don Ignacio Vega. Ese es el origen de Cuna de Tierra, el primero y más reconocible viñedo del estado.

La primera vinificación del viñedo se dio en 2005 y su lanzamiento comercial tres años después y desde entonces la bodega se ha especializado en crear vinos reconocidos internacionalmente. Para nuestro paladar, el Cuna de Tierra Nebbiolo es probablemente su vino más distinguido.

Con una producción anual de 80 mil botellas, es una industria fascinante de entender.

Visitar el viñedo vale la pena tan sólo por su arquitectura. El proyecto de los arquitectos Ignacio Urquiza Seoane y Bernardo Quinzaños Oria se ha hecho acreedor a un gran número de reconocimientos, incluida la medalla de plata en la Bienal de Arquitectura Mexicana. Esta obra de 2013 te permite recorrer el viñedo envuelto en un fascinante conjunto arquitectónico que le hace justicia al terruño.

Una cata perfecta te espera aquí, donde la historia del vino guanajuatense ha renacido. Un lugar ideal para apasionante para los amantes del buen vino.

Más Información

www.cunadetierra.com
Carretera Dolores Hidalgo–San Luis de la Paz Km 11
418-152-60-60
Lunes -Sábado 10:00-19:00 horas

Un día y una noche entera con José Alfredo

Si nos dejan…nos vemos en la cuna del Rey de la canción ranchera

Camino de Guanajuato, allá nomás tras lomita, se encuentra el lugar ideal para vivir un día dedicado a uno de los artistas más icónicos del cancionero nacional: José Alfredo Jiménez.

Tu día debe de comenzar en la Casa Museo José Alfredo Jiménez. Aquí el artista vio la luz de la vida y pasó sus primeros años.  Las nueve salas del museo hacen un recorrido cronológico de la vida del cantautor, desde sus primeras grabaciones hasta su éxito irrepetible de dos décadas.  Se exhiben desde manuscritos originales de canciones hasta algunos de sus más emblemáticos trajes de charro.

Saldrás del museo –sin duda el mejor en su tipo en todo México– tan inspirado por el espíritu de José Alfredo, que inmediatamente querrás ir a rendirle homenaje a su tumba en el panteón municipal de Dolores. El cementerio es uno de los más animados de México ya que la música de José Alfredo nunca deja de sonar. Su tumba, diseñada por el renombrado arquitecto Javier Senosian, es un monumento inimitable en forma de sombrero de charro y un enorme sarape de mosaicos multicolores que se extiende al frente de la tumba.  Nunca verás nada parecido en ningún lugar del mundo.

Tu tour tiene que culminar escuchando algunos de sus temas con mariachi o en alguna de las tradicionales cantinas del centro, brindando con un tequila en honor a la leyenda musical más grande que ha dado el bajío. Una muy peculiar es El Incendio de 1927, la cual fue visitada por el mismo José Alfredo y que le sirvió de inspiración para algunos de sus más de 200 temas. La fiesta la puedes seguir en La Hiedra, otra de sus favoritas. Un día completo dedicado a El Rey. Lo siento Elvis, estamos en Guanajuato.

Cuando vengas a Dolores, ojalá que te vaya bonito.

Más Información

Casa Museo José Alfredo Jiménez
Casa Museo José Alfredo Jiménez, A.C.
Guanajuato 13 Centro
CP 37800
Dolores Hidalgo Cuna De La Independencia Nacional, Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, Guanajuato
Tels.: (418) 154 40 70

Horarios y costos
Abierto al público de martes a domingo de 10:00 a 17:00 hrs.
Entrada general: $40

Así se vivió la historia

Adéntrate en la Casa Hidalgo y descubre el costumbrismo que inspiró la independencia.

Los héroes tuvieron vidas normales. No todo son batallas, gritos y proclamas.

Eso es algo que podrás experimentar en el Museo Histórico Curato de Dolores, mejor conocido como la Casa de Hidalgo.

Te recomendamos visitarlo por la tarde, una vez que hay una mejor proporción de los múltiples grupos escolares que diariamente la visitan como parte de la típico y necesario viaje de estudios de “La Ruta de la Independencia”.

Fue en esta residencia, propiedad de la parroquia de Dolores y conocida en su época como La Casa del Diezmo, dónde el párroco Miguel Hidalgo y Costilla pasó cerca de 11 años.

Construida en 1779, dentro de esta propiedad se recrean espacios que fueron testigos de la historia, con más del 30 por ciento de los muebles originales. De la cocina a la cama del Cura Hidalgo hasta su hermoso patio interior con pozo incluido, una visita te permite revivir la historia.

La casa fue declarada monumento nacional en 1863 por Benito Juárez. Desde 1946 funge como el museo clave en Dolores Hidalgo. Entender la independencia comienza en casa.

Más Información

Museo Histórico Curato de Dolores (Casa de Hidalgo)
Secretaría de Cultura/INAH
Morelos 1 esq. Hidalgo
Zona Centro
CP 37800
Tels.: 418 182 0171

Horarios y costos
Martes a sábado de 9:00 a 17:45 hrs.
Domingo de 9:00 a 16:45 hrs., entrada libre
Entrada general: $45

La vuelta a la plaza en 80 sabores

El lugar indicado para probar nieves únicas

Una tarde en la Plaza del Grande Hidalgo no está completa si no te topas con una nieve de sabor poco común.

Una nieve de vainilla o chocolate son para días comunes en casa en cualquier otro lugar de la república, para días extraordinarios en Dolores Hidalgo, la gama de sabores se amplía de manera extraordinaria.

Para comprobarlo sólo hace falta que le des una vuelta a la plaza y veas los más de 15 expendios de nieves artesanales, casi todos de familias que por más de tres generaciones se han dedicado al arte de los helados. Los sabores son tan diversos como los visitantes.

Para los que quieren una bebida que los anime hay de cerveza, tequila o vino tinto.  Para los que tienen hambre hay de mole, aguacate o chicharrón prensado. Para los sofisticados, nada como una doble de Piñón. Para los que no le tienen miedo a nada hay refrescantes nieves de ceviche y coctel de camarón.

Entre más exótico, más probable que lo encuentres.

Compruébalo y disfruta un nuevo sabor en cada visita.