Actividades, Turismo Religioso

Ruta de los Conventos

Una ruta plena de fervor y escenarios de extraordinaria fe

Seas creyente o no, este recorrido por la parte sur del estado te mostrará toda la belleza arquitectónica derivada de la histórica presencia de diversas órdenes religiosas en Guanajuato.

Usando los mejores materiales para su construcción, las edificaciones se mantienen distinguidas y honorables por todo nuestro territorio. Con interminables posibilidades para recorrer, aquí te mostramos algunas de tus mejores opciones.

Sé un turista misionero y vive una ruta llena de misticismo. Un viaje trascendente hacia el corazón religioso del bajío.

Una verdadera tierra santa

A los pies de la Sierra de los Agustinos, se encuentra el místico lugar de Salvatierra, el cual fue la primera ciudad de españoles establecida en el estado, lo cual le da un vibra señorial en cada una de sus calles.

Múltiples estatuas de frailes se encuentran diseminadas a lo largo de los conventos de la ciudad, una de las más hermosas de ellas se encuentra en tu primera parada de esta ruta: El Convento de San Francisco, ya que ésta orden fue la primera en llegar al valle de Huatzindeo a finales del siglo XVI. Una estatua de cantera de San Francisco con un fiel perro a sus pies es particularmente bella. Admirar los detalles bíblicos en el arte ebanista de algunas de sus históricas puertas es una oportunidad extraordinaria de conectar con la historia religiosa de la región.

También puedes visitar el Ex Convento y templo de las Monjas Capuchinas, el cual es enigmático desde sus rojizas paredes. Sus patios interiores dan una serenidad absoluta. Otro de ellos, y quizá el más lujoso es el Convento de San Ángelo Martin, perteneciente a la orden de las Carmelitas, quienes llegaron a establecerse a esta localidad en 1644. El espacio diseñado por Fray Andrés de San Miguel merece especial atención por lo dignificada de su arquitectura barroca.

Magnificencia Que Da Identidad

Tu siguiente destino es Yuriria y su Museo Ex Convento de San Pedro y San Pablo. Si se requirieron dos santos para nombrarlos, imagina la escala que tiene esta construcción religiosa. Un templo agustino cuya construcción inicio en 1640, cuando la ciudad aún era denominada como Yuririhapúndaro.

El maestro arquitecto fue fray Diego de Chávez y su creación sigue maravillando aún ahora.  La inmensa construcción era tan ostentosa y magnífica para la dimensión del pueblo y sus parroquianos que incluso hubo intentos de parte del Virrey Marqués de Falces por detener su edificación. Afortunadamente para nosotros, no fue exitoso. En este convento de estilo plateresco puedes admirar aún algunas de las pinturas originales que iluminan sus muros con historias religiosas.  El convento está cercano a cumplir 100 años de haber sido convertido en museo, las celebraciones serán por todo lo alto en 2026. Sus exhibiciones de arte religioso valen tanto la pena como su espectacular biblioteca agustina.

Puedes finalizar tu recorrido visitando la Laguna de Yuriria, la primera obra hidráulica en su tipo en Latinoamérica.

Pan de Dios

Para recargar energías puedes hacer una pausa en Acámbaro y hacer un parada gastronómica y religiosa. Puedes disfrutar el singular “Pan de Acámbaro”, el cual tiene denominación de origen. Elige entre tallado, ranchero o picón mientras disfrutas el barroco del siglo XVII del Convento de Santa María de Gracia.

Un claustro de categoría

Si pasas por Salamanca, tu visita es esencial al Convento agustino de San Juan de Sahagún.

Llamado por los locales simplemente con Templo de San Agustín. Fundado en 1609 con la bendición de Felipe III, fue una obra impulsada por fray Diego de Ávila. El claustro mayor cuenta con un patio interior magnificado por 40 arcos de medio puntos, bóvedas de cañón corrido y columnas con un detallado relieve de cantera. Al interior del templo, sus 11 retablos churriguerescos de un dorado eterno son una magnifica visión ebanista realizados por Pedro José de Rojas y Antonio de Elejalde a lo largo de dos diferentes siglos.

La restauración del espacio fue culminada en 2002 cuando fue re-inaugurada como Centro de las Artes por los Reyes de España Felipe y Sofia en su última vista al estado.

Además hoy en el claustro menor del convento se encuentra la Casa de la Cultura, con una impresionante arcada con bóvedas de pañuelo y su patio interior renacentista conservador, en donde todo el año podrás ser partícipe de exhibiciones y conciertos culturales.